Amenaza de Trump: en una carta dirigida al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Stoere, “Considerando que su País decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 Guerras MÁS, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la Paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para los Estados Unidos de América”
Aumenta la tensión en las relaciones institucionales con los EEUU a raíz de las diversas amenazas de Donald Trump sobre anexar a Groenlandia, incluso por la fuerza; y por lo pronto aplicar aranceles al comercia exterior con naciones opositoras a dicha amenaza expansionista.
Por lo pronto los gobiernos de Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Noruega, Suecia Reino Unido, Francia y Alemania, manifestaron el compromiso de solidaridad y apoyo mutuo para defender las respectivas soberanías.
Aun así, prevalece la tradicional connivencia de las autoridades del Reino Unido, que en este caso, se reflejó con declaraciones del primer ministro inglés, Keir Starmer, manifestando su vocación de resguardar la “relación especial” con los Estados Unidos, aunque en simultáneo diga en su país que mantendrá firmeza frente al amenazante Trump, con quien generalmente ha cedido ante diversas acciones indebidas.
En medio de los virajes de opinión, Starmer, dijo que los “aranceles contra aliados es una decisión equivocada”, pero de todos modos “Preferimos soluciones a eslóganes, y no caeremos en comentarios o gestos políticos que dañen al pueblo británico”. Una vez más la tradición británica pone en juego la validez de sus palabras cuando se trata de proteger la relación (o sospechada dependencia) con los EEUU.
Asimismo el funcionario británico destacó “No me sorprende la mala reacción general en todo el Reino Unido (por los anunciados aranceles), porque somos aliados de Estados Unidos, cooperamos con ellos de modo muy cercano. Es una situación muy grave. Pero nuestra tarea es asegurar una posible salida hacia adelante que sea consistente con nuestros principios y valores y con nuestro interés nacional”.
Antecedentes inmediato anteriores:
Días atrás se reunieron autoridades de los gobiernos de Groenlandia y Dinamarca con Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU. y con J.D. Vance vicepresidente; en busca de frenar los avances de Donald Trump en cuanto a dominar e incorporar a Groenlandia como un Estado más de su país.
El presidente estadounidense argumenta que lo que busca es proteger a la gran isla del Ártico, frente a las amenazas de Rusia e incluso de China. A esta versión dese la OTAN habían aclarado que hacía años que ni siquiera habían detectado naves de esos países en la región que Trump quiere tomar, en realidad, por sus riquezas minerales, y la ubicación estratégica para su plan armamentista de respaldo a su expansionismo.
El gobierno de Dinamarca advirtió el riesgo que conlleva la avanzada de los EEUU al extremo de provocar la desaparición de la OTAN.
Los gobiernos de Noruega, Suecia, Francia, Alemania y Canadá han enviado personal militar y y naves aéreas y marítimas, que a priori califican como paso previo a ejercicios militares denominados “Operación Resistencia Ártica”, pero claro está que también lo hacen a modo preventivo respondiendo a la amenaza de los EEUU.
Median algunas declaraciones con fines atenuantes descartando un posible ataque de los EEUU, pero no hay que olvidar que Trump dijo sobre Groenlandia, comprarla, o tomarla por las Buenas o por las malas.
Posteriormente el mandatario estadounidense advirtió sobre la aplicación de importantes aranceles a las importaciones de los países que se opongan a la toma de Groenlandia.


