Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Reactivando el imperialismo

Se llevó a cabo la reunión en Washington entre los anfitriones el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, que recibieron a los visitantes ministros de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, y de Groenlandia, Vivian Motzfeldt.

Tras el encuentro que se desarrolló en la Casa Blanca, se supo que si bien se aceptaría la colaboración del gobierno estadounidense con el envío de mayor cantidad tropas militares; persiste la postura  desde Dinamarca y Groenlandia, de “no pertenecer a Estados Unidos”, advirtiendo que “Está claro que Trump quiere conquistar Groenlandia”.

La definición surge por las declaraciones de Trump en cuanto a incorporar a la isla ártica, al grupo de Estados actualmente bajo el poder de la referida Casa Blanca.

Rasmussen fue terminante al definir que sus “Posturas siguen siendo diferentes.  Siempre estamos dispuestos a hacer más”; y Motzfeldt aclaró que aceptarían una colaboración para mayor seguridad “Pero no queremos pertenecer a Estados Unidos”.

Asimismo el ministro explicó que “No conseguimos cambiar la posición estadounidense. Está claro que el presidente tiene este deseo de conquistar Groenlandia. Dejamos muy, muy claro que eso no va en el interés del Reino de Dinamarca. Hay un Gobierno en Groenlandia que tiene el apoyo de tres cuartas partes de la población de la isla. Su primer ministro (independentista moderado) dejó claro el martes que Groenlandia se mantendrá como parte del reino durante el futuro previsible. Por tanto, tenemos la posición común de que queremos colaborar con nuestros aliados y amigos estadounidenses, pero debe ser una cooperación respetuosa, y debe respetar nuestras líneas rojas”.

Si bien Lars Lokke  reconoció que “Definitivamente, hay una nueva situación en el Ártico”, Rasmussen aclaró ante la versión de los estadounidenses que “Nuestros servicios de inteligencia indican que no se ha detectado un barco de guerra chino en aguas cercanas desde hace una década”.

Sobre los ejercicios militares dispuestos por Dinamarca con apoyo de la OTAN, desde el Ministerio de Defensa se informó que “El objetivo es entrenar la capacidad de operar en las condiciones particulares del Ártico y fortalecer la presencia de la Alianza en la zona, lo que beneficiará la seguridad tanto de Europa como la transatlántica. Ello resultará en una mayor presencia militar en y en torno a Groenlandia, incluidos aviones, buques de guerra y soldados, también de otros países miembros de la OTAN”.

Previamente Trump alegó que “La OTAN se vuelve mucho más formidable y eficaz con Groenlandia en manos de Estados Unidos”, agregando luego “OTAN: Dile a Dinamarca que salga de ahí ¡YA!”. Posteriormente el presidente argumentó que “No se defiende igual algo que alquilas que algo que es tuyo. Los países tienen que ser propietarios. Se defiende la propiedad, no un arrendamiento, y nosotros tenemos que defender Groenlandia. Si no lo hacemos, China o Rusia lo harán, y eso no va a suceder. No vamos a permitirlo”.

La posición, Trump, la justifica refiriendo sus sospechas sobre que China y Rusia asedian a Groenlandia y por ello, pretende instalar en la isla parte del escudo misilístico previsto para su instalación en los EEUU en 2028, mediando una inversión declarada de U$S 175.000 millones.

Otro dato informativo agrega que ya existe desde 1943 una base espacial/militar con una dotación de menos de 200 efectivos, que ascendieron a unos 600 en la época de la llamada “guerra fría” que luego redujeron ante la baja del estado de situación.

A esto vale destacar algo central para la estrategia de Trump, que ya dijo tomar Groenlandia“ por las buenas o por las malas”, teniendo en cuenta sin duda, que rige también el pacto de 1951, mediante el que los EEUU podrán ampliar su base y aumentar la presencia de soldados según sus consideraciones. Un factor que bien permite sospechar que so pretexto de esa referencia, una gran cantidad de soldados estadounidenses bien servirían para atestar un golpe armado para dominar Groenlandia.

El tema motivo también la visita del ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, también visitó a Rubio en Washington; comentando “La OTAN ha comenzado a trabajar en planes concretos que se abordarán con nuestros socios estadounidenses- No hemos podido hacerlo este lunes. Pero existe la disposición de todas las partes a conseguirlo dentro del marco de la OTAN. Alemania también va a contribuir”.

En simultáneo en el Congreso de los EEUU, ya hay legisladores que trabajan en un proyecto de ley que establezca la prohibición para que Donald Trump, no pueda, legalmente, avanzar sobre Groenlandia sin autorización previa. Parte de esos legisladores de ambos bloques preparan un viaje a a la capital de Dinamarca, Copenhague, con el fin de reunirse con sus pares locales para abordar la temática considerada en la presente nota.

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