Los anuncios del jefe de gabinete, Adorni, respecto de la ocupación de tierras por parte de extranjeros; previos a lo que decida el sistema democrático a través del Congreso Nacional, tratamiento de una norma legal a tal efecto mediante, permiten inferir la preferencia del gobierno nacional a favor de intereses foráneos.
Surgen sospechas en esto, de connivencia o asociación ilícita, atropellando normas legales.
¿Acaso se quiere destrozar la organización nacional en el máximo alcance? Repiten la lamentable historia del gobierno de Mauricio Macri; de liquidar bienes estatales; para recaudar dineros que no sabemos a dónde van a parar con despachos al exterior.
Capitales que viajan de cuentas en cuentas hasta desaparecer, y perderles el destino. Y no me digan que no se pueden girar fondos al exterior porque lo confirmó y liberó de culpas, nada menos que el ministro de Economía Luis Caputo.
El que considera que lo más importante es la macro economía aunque el problema es la economía social, la cotidiana y la que muestra el bolsillo popular vacío, no por despilfarro sino por empobrecimiento.
El que garantizó respaldado por el presidente Milei, blanquear capitales sin informar su origen y abrir el posible ingreso al dinero del narcotráfico.
Grandes capitales a invertir con máximas garantías sin control; a cambio de pequeñas cuotas partes de la operación que quitará patrimonio al Estado, sin poder de contralor. El que se diluye en cada iniciativa del Ejecutivo Nacional, para que los capitales integren la timba financiera con grandes ventajas a costa del Estado.
El gobierno nacional quiere poner a disposición de intereses extranjeros toda la tierra posible, en desmedro de la soberanía territorial de los argentinos. Dada la sujeción a los EEUU deberían ver que el Estado Nacional se reserva la titularidad de toda la tierra, con derecho a expropiación de lo privado sin quejas mediante.


