A la compra de los antiguos aviones F16 cuando el país está inmerso en una ola que huele a demasiado “default” ante las incapacidades económicas que desbordan la escena pública; se agregan los tanques “chatarra” que Trump no quiere llevar a su tierra.
Argentina con la intervención del entonces ministro Petri; compra esos tanques o tanquetas a Trump por U$S 100 millones y ahora el presidente de los EEUU, que no quiere repatriar el resto desde Europa, le vende por “U$S1” 250 vehículos blindados Stryker a Polonia aplicando un valor considerado “simbólico”.
Esas unidades actuaron en las guerras exportadas a Irak y a Afganistán de parte de los EEUU y la OTAN (que integra) y hoy alegando que es parte del retiro de armas de Europa, en lugar de trasladarlos a los EEUU, dado su mal estado y desactualización tecnológica, se los vende al gobierno polaco.
En medio de estos argumentos vale destacar que las armas quedan en territorio europeo cambiando la figura de la potestad a favor de Polonia, que casualmente integra la OTAN. A modo de conclusión se agrega que no hay ningún tipo de desarme.
Además Argentina no es un país con historial pro bélico, por el contrario, pero si la idea es cambiar la postura, al menos que se gasten dineros millonarios en recursos modernos y no los descartables que dejan al país en clara desventaja frente a los países con ese historial lamentable del belicismo.
Sobre esto último el presidente Milei dijo por los aviones F16 que “Hoy, cientos de miles de argentinos pudieron levantar la mirada y ver por primera vez sus ángeles protectores surcando el cielo. Los F-16 son los nuevos custodios del espacio aéreo argentino. Hoy más que nunca podemos decir que las fuerzas del cielo nos están acompañando”.
6 aviones casi obsoletos frente a la modernidad tecnológica y el poder de destrucción que disponen las grandes potencias; no significan nada a la hora de un eventual conflicto armado al que nunca debería Argentina, ser llevada de las narices por el dominante y expansionista Donald Trump.
Para qué quiere el presidente Milei apoyar a Trump en las audacias pro bélicas que lo identifican, si ya reconocieron junto con Luis Caputo, no saber cómo y qué hacer para generar las soluciones económicas, productivas, comerciales y sociales provocadas por sus administraciones.


