Según trascendiera respecto de la reunión anual del G20 a desarrollarse los días 22 y 23 de noviembre en Johannesburgo, Donald Trump confirmó que no concurrirá personalmente ni enviará representantes de su país. Medida política que justificó refiriendo supuestos actos de violencia contra pobladores blancos en la región de Sudáfrica.
A modo de gesto similar, el presidente Javier Milei tampoco concurrirá a dicho encuentro, siguiendo la línea política de Trump: y en cambio enviará al ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno.
Una decisión que ubica al presidente argentino, una vez más, muy cercano a la posición del mandatario estadounidense que opera con fines geopolíticos en cuanto escenario pueda desplegar su idea.
Es obvio que Milei sigue esas líneas cada vez que le resulta oportuno, respondiendo a la exigencia invisible devenida de la asistencia económica de los EEUU a la Argentina.
Trump considera los afrikáneres “están siendo asesinados y masacrados, y sus tierras y granjas confiscadas ilegalmente”, asegurando que se trata de “una completa vergüenza” que la región sea sede del G20.
Asimismo aprovechó para alcanzar en la gestión para que Miami sea la próxima sede del G20 en 2026, en razón de la que la zona ha sido según Trump, “Por generaciones, Miami ha sido un refugio para quienes huyen de la tiranía comunista en Sudáfrica. Digo, si dan un vistazo a lo que está sucediendo en partes de Sudáfrica, miren a Sudáfrica, lo que está pasando. Miren a Sudamérica, lo que está pasando”.
Definiciones que no sólo acusan a otra parte de la población sudafricana sino que incluyen su campaña anti popular de gobiernos que no coinciden con su posición ideológica, y los tilda de comunistas confundiendo a la opinión pública del mundo. Ejemplo de esto fue el ataque al peronismo calificándolo de comunismo.
Se agrega a la presente nota la explicación de los que blancos citados por Trump, son los descendientes de nacionalidades neerlandesa, francesa y alemana.
Sectores que en 1948 instituyeron el llamado “apartheid” imponiendo la discriminación racial y un modelo opresor en Sudáfrica y en Namibia hasta el inició de la década del ’90 con la llegada de Nelson Mandela al gobierno. Proceso cuyos efectos residuales discriminatorios contra los negros, todavía tienen vigencia en la zona en un escenario de grandes necesidades sociales.
La calificada “minoría blanca” que tras lograr el poder en la zona abolió derechos a personas negras prohibiéndoles votar, e impidiendo el progreso social, económico y político de la población no blanca.


